La Estrella Azul.

La clase de la señorita Martínez empezaba a las diez de la mañana después de recreo. La señorita Martínez era una profesora muy rígida, tenía un carácter muy fuerte y no permitía indisciplinas durante el periodo que impartía clases. Ella era la encargada de impartir la materia de Ciencias Naturales a la secundaria de la escuela. Era una mujer desgastada por la edad e impaciente por el alto nivel de estrés que tenía. Todos los alumnos habían llegado a clase a tiempo excepto Stephan. Por ello, y por el enfado de que uno de sus alumnos no asistiera a un examen de tal magnitud, la señorita Martínez fue con el director a darle el reporte de lo ocurrido.
Stephan era un adolecente de 15 años que estudiaba en el tercer grado de la secundaria. Era un joven astuto, responsable, atlético y conservado. Medía unos 180 centímetros, era de tez blanca, pelo castaño y ojos verdes.
Stephan se había quedado dormido en la biblioteca de la escuela tras haber dedicado su recreo al estudio del examen de Ciencias Naturales. Este examen marcaría el 40% de la nota final de la materia, y para Stephan, un examen tan importante merecía un esfuerzo extra para sacar la mejor nota posible. El cansancio de los constantes desvelos que las tareas y el estudio del colegio surgió efecto en Stephan, causándole dormirse profundamente sobre su libro de Ciencia Naturales, tan solo unos minutos antes de que el timbre que marcara el final del recreo de la escuela sonara.
Mientras sus demás compañeros recibían uno de los exámenes más difíciles y largos del año, él soñaba con una hermosa estrella que brillaba, y que soltaba una luz de tal esplendor y belleza que provocaba que Stephan se acercara en busca de ella. La estrella aparentaba moverse de lugar a lugar; y dejaba un rastro brillantino a su paso. Stephan perseguía esta estrella a través de una multitud de gente que cruzaba un semáforo; pero al llegar a la cerilla del otro lado, ésta ya se había trasladado a una ventana de un edificio de apartamentos que se encontraba en esa misma cuadra. Stephan persiguió nuevamente la estrella por medio de adentrarse en el edifico y tomar el elevador. En el ascensor oprimió el piso siete, que era el número de ventanas que había contado verticalmente desde fuera del edificio. Mientras el elevador subía se escuchaba una voz que a lo lejos llamaba a Stephan. Está voz incrementaba en tonalidad a cada segundo, por cada nivel que el elevador avanzara, la voz se hacía más fuerte. Esta aparentaba ser de una persona que se estuviese acercando cada vez más y más a él. Stephan volteaba desesperadamente a todas partes y no encontraba razón ni motivo que justificara ese ente tan extraño. Ya en el piso seis (un nivel antes de que el elevador llegara a su destino), esta voz se había convertido en gritos desesperados que provocaron en Stephan un miedo profundo y penetrante. Cuando el elevador abrió las puertas, la estrella, que se encontraba a tan solo unos metros de las puertas del elevador, tomo una velocidad increíble dirigida hacia él hasta chocarse con Stephan. En ese momento el calló del impacto con la estrella, y cuando despertó se encontraba en el mismo lugar donde se había dormido. Junto a él se hallaba el profesor Carlos que estaba intentando despertarlo desde 5 minutos atrás.
La primera reacción de Stephan al ver al profesor junto a él fue preguntarle la hora. Y cuando fue respondido por el profesor, el cual le dijo que eran las 5 de la tarde, Stephan somató la mesa como símbolo de enojo y cólera, ya que se había perdido el examen de ciencias Naturales. El profesor Carlos le dijo que tenía que llevarlo a la oficina del director, ya que no había asistido a clases. El profesor lo llevo tomado del brazo hasta la sala de espera del director, donde Stephan esperó hasta que la secretaria le indicó que podía pasar.
El director se llamaba Ricardo, este era un hombre alto y de mediana edad, el cual era querido por los alumnos por la tolerancia y la comprensión que tenía hacia la faltas de disciplina. Lo primero que hizo el director Ricardo, después de que Stephan entrará y cerrara la puerta, fue decirle que tomara asiento.
- ¿Qué es lo que pasó el día de hoy? Dijo el director Ricardo
- No lo sé, dijo Stephan, creo que me quede dormido estudiando para el examen de la señorita Martínez en el tiempo de recreo. Stephan pensó en comentarle al director sobre el extraño sueño que tuvo, pero prefirió omitirlo ya que podría restarle credibilidad a su argumento.
- Bueno, creo que por esta vez omitiré la sanción de mi parte. Pero tendrás que hablar con la señorita Martínez para ver cómo solucionar el problema del examen.
Posteriormente, tras darse la mano, Stephan se retiró de la oficina y se dirigió al parqueo de la escuela donde había estacionado su bicicleta. Stephan tomó su bicicleta y tomó rumbo a su casa.
El ambiente había enfriado y el cielo había empezado a oscurecerse. Stephan avanzaba en su camino a través de las calles, pero como para llegar a su casa había que rodear un pequeño bosque, decidió desviarse entre los árboles del bosque para llegar más rápido. Mientras conducía entre los árboles, Stephan fijaba su mirada en el horizonte del final del bosque, donde podía ver las luces de las casas que se encontraban al otro lado, una de las cuales era la de él. Pero algo extraño volvió a sucederle a Stephan: mientras miraba a estas luces al final del recorrido del bosque, estas se iban apagando, o más bien se iban juntando una con otra, hasta el punto a que todas se juntaron y formaron la misma estrella que había visto en sus sueños. En este momento, la bicicleta tropezó con un holló que había en el suelo y provocó que Stephan callera y se desmallarla por el golpe.
En esta ovación el sueño de Stephan cambió. Esta vez soñaba en que estaba en la punta de un árbol del bosque donde se encontraba físicamente. Podía ver desde su casa hasta su escuela. Tenía una perfecta vista de la ciudad nocturna donde habitaba, podía ver la hermosa luna y las lejanas montañas, podía ver las nubes moverse y podía sentir el frío viento chocar contra su cara. Ciertamente, el paisaje era hermoso, pero más hermosa que cualquier cosa que miraba eran las constelaciones y sus estrellas. (La belleza que reflejaba en los ojos de Stephan provocaba un efecto hipnótico en él.) Pero la estrella más bella de todas era, por supuesto, la misma que había visto en ocasiones pasadas. Esta vez la estrella se desprendió de los cielos y descendió en un lugar muy cercano a él, adentrándose en los árboles del bosque. Consecuentemente, por la curiosidad de saber a dónde se dirigía la estrella, descendió unas ramas del alto árbol y se sorprendió al experimentar lo que vio. Él se encontraba en un árbol, el cual estaba junto a su cuerpo y a su bicicleta. Ambos objetos se encontraban tirados, la bicicleta tirada por un lado y su cuerpo baca arriba con los brazos abiertos. La estrella descendió directamente a la boca de su cuerpo, adentrándose en el interior de él hasta detenerse en su garganta. El lograba ver donde se detuvo la estrella porque tenía tanto esplendor que se podía distinguir (con menor intensidad) incluso a través de la piel. Esto le sorprendió tanto que perdió el equilibrio y calló exactamente sobre su mismo cuerpo. Instantáneamente se despertó y al mirar alrededor de él, miró el mismo alrededor que había presenciado al estar en su sueño. Obviamente esta realidad le causo un terrible medio, lo que le obligó a tomar su bicicleta y dirigirse a su casa lo más rápido posible. Al llegar a su casa abrió la puerta y se encontró su mamá que lo estaba esperando.
- ¿Dónde has estado? Le pregunto su madre.
Un silencio fue lo que resultó de la pregunta de su madre. Y esto era porque a pesar de que intentó hablar y responderle a su madre no pudo hacerlo, no tenía voz para emitirla. Al ver esto, su madre se asustó y lo llevó directo a su cuarto para que se acostara y descansara.
- Cuando te regrese la voz, dijo la mama de Stephan, platicaremos sobre qué fue lo que pasó. Mientras tanto descansa y se te quitará el resfriado.
Stephan asintió con la cabeza y su madre se retiró tras darle un beso en la frente.
Stephan se quedó asustado de lo que le había pasado, y tras recordar en qué lugar la estrella le había entrado, se tocó el cuello y noto que andaba muy caliente. Entonces se dirigió a su baño y trató de ver si había algo al fondo de su garganta, lo cual no encontró; también intento escupir y hacer gárgaras para ver si la estrella que él pensaba que tenía adentro salía, pero tampoco funciono. Frustrado por el susto de la sorprendente realidad que estaba viviendo decidió no decirle nada a s madre. Luego se fue a dormir, de esta forma quizás al siguiente día sus pesadillas vivientes desaparecerían.
Muy interesante su cuento; revise su cuento hay una palabra en él que no se ha empleado correctamente. En su primera entrega ha alcanzado la nota máxima, felicitaciones.
ResponderEliminarEsta buenisimo tu cuento, me gusto mucho la trama.
ResponderEliminarEl relato esta muy bueno. El realismo mágico que incluis hace que el lector considere la veracidad metafórica que implicas con los elementos retóricos, como la estrella, que con poca duda es una metáfora con sentido moral. Así pues la situación del protagonista hace que exista una identificación entre tu audiencia y Stephan, cosa que refuerza el impacto de tus oraciones en el lector.
ResponderEliminarMe gustó mucho tu cuento, porque me hace recordar la niñez que vivimos todos. y también me gustó, por el mensaje que tratas de transmitir. Me fue fácil de captar lo transmitido en dicho cuento. Felicitaciones.
ResponderEliminarme gusto el cuento, en especial el trama pues es muy original el hecho de que todo el trama gire alrededor de una estrella y no de un personaje que esté vivo
ResponderEliminaresta muy bien las caracteristicas fantasticas que metiste en tu historia. Va a ser una muy buena historia cuando la termines
ResponderEliminarme gusto tu cuento porque nunca habia leido un cuento parecido a este, e visto temas parecidos pero no tan arrgumentados.
ResponderEliminartu cuento me parció muy interesante y a pesar de que la estrella aparece 2 veces repetidas en la historia mantuviste mi atencion enfocada y me quede con ancias de saber que pasara..
ResponderEliminarRAFAEL ALVARADO AREVALO
Es un cuento bastante entretenido por que mantiene la antencion del lector, es emocionante solo me costo un poco leerlo en las partes donde el fondo es muy claro.
ResponderEliminartu cuento me paresio vastante interesanre por q el mado de cantarla y la trama q tiene ase q la historia sea mucho mas interesante
ResponderEliminarme gusto mucho tu cuento esta interesante y bien redactado
ResponderEliminarme gusto el cuento ya que por la descripcion y la buena narración hace que uno tenga toda atencion en el aunque el tema para mi gusto no es muy bueno pero aun asi por la forma en la que describis a los personajes y los sucesos me gusto.
ResponderEliminarEsta muy bueno. Y. Fácil de comprender
ResponderEliminarTu cuento esta muy bueno, ya que deja con ganas de saber que es lo que va a pasar con la vos de Stephan. El cuento es misterioso y eso fue lo que me gusto, te recomendaria verificar algunas palabras de tu cuento
ResponderEliminarmuy buen cuento, interesante y bien redactado. ademas es facil de comprender. tiene una buena trama.
ResponderEliminarDiego Fernandez
El cuetno esta bueno y realmente capto mi atencion, ademas es interesante que no se enfoque en un personaje sino en un elemento como la estrella que esta inanimada.
ResponderEliminarmuy bueno el cuento creo que el relato y las ideas que tratas de transmitir son muy buenas y faciles de entender. solo el color de la letra y el fondo no las veo muy bien ya que cuesta un pococ entenderlo si no seleccionas todo el texto
ResponderEliminarEl cuento esta entretenido, es muy original tambien me gusto por el hecho de que las situaciones que se presentan son parecidas a las que uno tiene de nino por lo que es facil hacerse una imagen de lo ocurrido en el cuento.
ResponderEliminarMe gusto mucho la trama de tu cuento, es muy original y nos llama la atencion y nos hace querer averiguar q es lo proximo que va a suceder.
ResponderEliminarEl cuento me llamo la atención el trama muy bueno y muy original el cuento. Pero ala-vez me dejaste mucho en duda veremos que pasa en la segunda parte.
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