lunes, 25 de abril de 2011

La estrella azul (segunda parte)


Esa noche Stephan durmió en paz. No soñó con la naturaleza, ni con luces ni con la estrella. Simplemente disfrutó de la tranquilidad y la serenidad de aquella noche para poder restaurar todas sus energías. A la mañana siguiente, después de abrir los ojos, lo que su mirada encontró fue a su madre que yacía sentada en su cama sosteniendo un azafate con un delicioso desayuno preparado para él. Lo primero que hizo Stephan fue sonreírle a su madre y luego empezar a comer.
-          ¿Cómo pasaste la noche? ¿Ya te ha regresado la voz? -Dijo la madre de Stephan con un tono de preocupación. Stephan aun con la preocupación y la duda de saber si podría hablar decidió callar. Su madre insistió en que intentara hablar para saber si era necesario llevarlo al doctor. Gracias a la notable preocupación que Stephan notó en su madre, decidió hacer el intento por amor a ella.
-          Si puedo hablar madre, respondió con una natural pero insegura voz. Al oír esto, su madre se contentó y se alivió de cualquier preocupación, ya que su hijo no había atrapado ninguna enfermedad en la noche anterior.

Posteriormente le contó a su madre lo que le había sucedió el día anterior omitiendo todo lo relacionado con la estrella. Obviamente tuvo que improvisar en algunas partes, ya que al omitir todo lo relacionado con la estrella, también omitiría algunas razones que argumentaban lo que le había ocurrido.  Y pese a la mescolanza entre pequeñas mentiras y lo que de verdad había vivido, su madre acepto su historia y su argumento, y decidió omitir cualquier castigo o regaño.

Después de la conversación que Stephan tuvo con su madre, tomó nuevamente su bicicleta y se dirigió a la escuela. Stephan optó por tomar otra vez el camino que atravesaba el bosque para comprobar si lo que le había ocurrido un día antes había sido verdad. Y efectivamente, allí encontró el mismo árbol, el mismo hoyo con el que tropezó. Pero además de estas cosas encontró algo más, observó que en el suelo había una pequeña piedra brillante, del mismo brillo y color que la estrella azul de sus sueños. Así que por la escasez de tiempo con la que contaba decidió tomarla rápidamente y dirigirse hacia su escuela.

Al llegar a su escuela, lo primero que pensó en hacer fue ir a buscar a la señorita Martínez, esto con el objetivo de platicar sobre el problema que había tenido e intentar encontrarle una solución. Esto no le fue de mayor dificultad, pues la señorita Martínez esta parqueando su auto al momento en que Stephan llegaba al estacionamiento. Aprovechando la  situación, Stephan se acercó al carro de la profesora y esperó a que ella terminara de parquearse y bajara del auto. Al bajar ella del auto se encontró efectivamente con Stephan quien yacía esperando allí.
-          ¡Buenos días maestra! –dijo Stephan- supongo que está consciente que el día de ayer no pude asistir a su examen.
-          Buenos días Stephan, –dijo la maestra con una voz cortante y de enojo- lo estoy y tratándose de un alumno como tú no esperaba comportamiento tan inadecuado.
-          Es por ello que venía a platicarle maestra, lo que ocurrió el día ayer no fue con mi consentimiento. Yo me encontraba estudiando en la biblioteca de la escuela para su examen y por el cansancio de los desvelos de los días pasados me quedé dormido, hasta despertar muchas horas después, ya cuando el colegio había finalizado.
-          ¿Es cierto lo que me dices? Respondió la maestra con un gestó de inseguridad.
-          Sí – afirmó Stephan- de hecho puede acudir con el profesor Carlos o con el director Ricardo para confirmar mi argumento, pues ellos fueron quienes me vieron y platicaron conmigo sobre esto el día de ayer.
-          Está bien Stephan, no será necesario que acuda a ellos, yo creo en tu palabra. Para reponer los puntos perdidos del examen del día de ayer tendrás que asistir después de clases al salón de ciencias naturales donde estaré yo y otros alumnos de otros grados que también necesitan que les reponga algún trabajo o examen.
-          Está bien –dijo Stephan- y tras agradecerle a la maestra por su comprensión se retiró para asistir a clases.

El día escolar había transcurrido normalmente hasta llegar a la hora de almuerzo. Como un día antes Stephan había dedicado su almuerzo al estudio del examen, no fue necesario que tomara el almuerzo de ese día para el estudio del mismo. De esta forma Stephan se dirigió al patio de juego que junto a sus amigos y compañeros platicaban bajo un árbol del mismo patio. Entre la conversación y las risas que allí se vivían, Stephan notó que la piedra brillante que había guardado en su bolsillo, saltó al suelo, y entre brincos discretos se dirigió a la parte de atrás de la escuela. Con esta nueva sorpresa que Stephan notó, lo primero que hizo fue excusarse con sus amigos y dirigirse a donde la piedra había ido.

 Tras haber seguido el camino que la piedra había tomado, se encontró con una pequeña niña de primaria, quien estaba llorando en la misma esquino donde se había detenido la piedra. Al ver esto Stephan se acercó a la niña y le preguntó qué había ocurrido con ella. La niña le respondió que estaba triste porque la habían molestado sus compañeros de clase y que no la dejaban jugar. Stephan comprendió a la pequeña y la llevó con él al patio de juegos donde, tras conversar con los compañeros de la niña, los convenció de que ella pudiera jugar. La niña se alegró por la noticia y se unió al juego de sus demás compañeros. Por la corta edad de la niña, se olvidó de agradecerle a Stephan por ayudarla, no obstante por la sonrisa que Stephan había creado en el rostro de esa pequeña criatura le fue suficiente a él como satisfacción de haber obrado bien.

Después de haber ayudado a esta niña, Stephan se acordó de la piedra, la cual recordaba haberla visto junto a la niña al momento de encontrarla. Por esta razón, Stephan se dirigió nuevamente a donde había ocurrido la escena pasada. Stephan buscó donde la había encontrado y en los alrededores próximos, sin embargo no la halló. También buscó nuevamente a la niña que había ayudado para preguntarle si ella había tomado dicha piedra, pero su respuesta fue negativa. Finalmente, después de haber hecho varios intentos para encontrar la piedra, Stephan decidió rendirse y regresar con sus  compañeros, pues en comparación con los hechos que le habían ocurrido el día anterior al que estaba viviendo, este hecho era completamente normal.    

14 comentarios:

  1. Pues la verdad no hay nada más que decir que sigas adelante. Porque realmente es un cuento que deja un buen mensaje, por, lo tanto hace reflexionar. Y tambien deja como el "que va a pasar después" felicitaciones.

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  2. todavía no encuentro relación alguna con la piedra, la estrella y todos los hechos extraños que estubieron sucediendo, pero espero q esta duda se resuelva en la otra parte y a la vez vuelva más interesante la historia. Solo hay algunas palabras mal escritas

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  3. Interesante mensaje,el q transmitis con tu cuento, muy bien estructuradas tus ideas, me ha gustado mucho la segunda parte, capta mucho el interes, y el cuento refleja como uno es, segui asi, felicitaciones, cuida algunas palabras que estan mal escritas.

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  4. Encuentro en tu cuento un elemento que se reitera, quizá con tu voluntad para hacerle énfasis, del hecho de que el personaje persigue algo difícil de alcanzar: en el primer caso fue la estrella y en el segundo la piedra que se le perdió. No obstante, por el título del cuento, el lector espera una mayor importancia en la estrella, y estoy seguro que lo tenes contemplado. Todo está bien, como siempre, sin embargo hay algunos errores en algunas palabras que podes corregir fácilmente.

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  5. es un cuento muy interesante, nos hace querer saber que va pasar despues, sin embargo esta un poco dificil de entender las relaciones entre los elementos extraños sucedidos en la obra. Estoy seguro que en la siguiente parte se daran a entender, muy buena historia

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  6. en esta segunda parte siento que te alejaste un poco de lo que indica el tiulo que es la estrella, pero esta llamativo el tema de la piedra.

    RAFAEL ALVARADO

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  7. buena seunda perte, tiene elementos interesantes y algunos otros un poco extraños. El cuento va muy bien asi que segui adelante. Felicitaciones..

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  8. tu segunda parte deja mas misterio que la primera parte, ya que nunca se sabe que es esa piedra azul. Esta muy bien redactado

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  9. que bueno que tus historias siguen teniendo el mismo misterio y aun no nentiendo bien que es lo que significa la piedra azul

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  10. Esta interesante, esta segunda parte, pero se pierde el tema de la estrella. Tenes un par de palabras mal esctritas.
    Javier Castillo

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  11. Exelente, sigue asi tienes una gran capacidad de redacción

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  12. me costo entender la historia pero a la larga esta interesante

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  13. muy buena tu segunda parte ya que esta bien redactadado y hace que el lector ponga toda su atención pero cuesta un poco ver relacion entre la estrella, la piedra y todos los hechos que le ocurren a Stephan

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  14. esta muy interesante el cuento pero, creo que dejas algunas ideas en el aire, segui adelante y trata de concluir y ligar todas estas ideas en las siguientes partes.

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